Liga de Karate-Do

Kara + Te = Do

Literalmente o históricamente nos han indicado que significa el “camino de la mano vacía”, pero cuando nos remitimos a la historia y encontramos que no siempre ha tenido el mismo nombre y que este mismo, junto a los caracteres y su significado han sido testigos de las diferentes transformaciones que han sufrido y de los actores que han intervenido en el desarrollo de este sistema de defensa personal, encontramos una guía en la aventura de encontrar las raíces de nuestro Karate Do.

Como se mencionó anteriormente el Karate Do no siempre se llamó Karate Do, empecemos con el sufijo DO, que le fue asignado a la nueva arte marcial adoptada por Japón en el Budokan y a las demás artes marciales japonesas, que antiguamente tenían como terminación jutsu, por ejemplo: ken jutsu (arte de la espada), ju jutsu (arte de proyecciones) y demás, que con la industrialización y la globalización de Japón tuvieron que adaptarse a las nuevas necesidades de un pueblo, que en ese momento no era precisamente la defensa personal, pero si la formación de nuevos guerreros corporativos, Samurai que con sus empresas y desarrollo se tomarían el mundo. Así se transformaron en kenDo, juDO y claro esta Karate DO.

Y así mismo, Karate no siempre fue Karate, y para este efecto debo remitirme al padre del Karate Do moderno o contemporáneo, al sensei Gichin Funakoshi, además de una histórica reunión con los principales exponentes del Karate en Okinawa (25 de Octubre de 1936, día del Karate). El sensei Funakoshi cambio el nombre original de Tote o Tode por Kara Te como una medida para familiarizar el arte marcial o japonizarlo, pues KARA evoca al vacío o a la vacuidad esta directamente relacionado al objetivo principal del budismo que junto al Sintoismo y al confusionismo son las principales religiones del país del sol naciente y TE, significa mano o técnica que hace una referencia básicamente al conjunto de técnicas que componen al Karate.

De la influencia del budismo, el cual esta íntimamente ligado al origen de las artes marciales, encontramos el protocolo del inicio y finalización de las sesiones de entrenamiento, la meditación y actitud que se debe mantener en la misma, además de toda la riqueza cultural de los diferentes koan (parábolas o como las conocemos en oriente fábulas con una intención pedagógica, como medio para alcanzar la iluminación) y del confusionismo, normas de convivencia y búsqueda del perfeccionamiento como el dojo kun y los 20 preceptos del sensei Funakoshi.

Así mismo la evolución de la técnica también está directamente relacionada al cambio de rótulo del Karate Do, el Karate es originario de Okinawa y geográficamente esta isla esta más cerca de China que de Japón, la cual fue adjudicada en algún histórico tratado, (algo parecido al caso San Andrés, Colombia y Nicaragua) y así mismo la influencia del país del Dragón fue muy importante, tanto económica, política y por supuesto cultural, que es donde intercambian técnicas de defensa personal entre el nativo Okinawa te (mano de Okinawa) y el kung fu (originario de la china y prácticamente madre de todas las artes marciales). Así nos encontramos con el nombre original del arte marcial Tode o Tote que en una de sus interpretaciones puede entenderse como la mano de China.

Los diferentes actores que encontramos en el Karate Do, hacen que el maestro Funakoshi se constituya en un importante embajador del arte marcial, pues la masificación y gestión de exposición en Japón junto al apoyo del gran maestro de Judo, Jigoro Kano fueron fundamentales. El maestro Funakoshi fue el pionero del estilo Shotokan, casi sin darse cuenta, pero en realidad quien le dio los rasgos técnicos característicos del estilo fue su hijo Yoshitaka Funakoshi.

Las otras dos principales interpretaciones del Karate Do fueron el Goju ryu y el Shito ryu, siendo el Shito ryu un importante referente de los katas de hecho la mayoria de los katas del estilo shotokan sino todas son adaptaciones de este estilo.

Fueron adaptaciones a un entorno y a la adaptación de tres ciudades principales de Okinawa con su respectivo aporte (Tomari, Naha y Shuri te), una con la influencia de las montañas y la otra con la influencia de las playas y el mar.

Tras el arduo trabajo de Gichin Funakoshi apoyado del gran maestro de Judo Jigoro Kano, el Karate adopta el uniforme y el sistema de grados, que el gran budokan se lo ha exigido.

En fin, volvemos al titulo Kara + Te = Do, Kara significa vacío, pero es un sentido más profundo se hace referencia al gran objetivo espiritual que tiene la practica de las artes marciales, en búsqueda de la vacuidad.

Te = Mano, pero no solo a mano sino a la técnica que a sido impregnada del Okinawa te, el kung fu, el mismo kendo con sus diferentes “accidentes”.

Y Do = camino, como un estilo de vida o filosofía unificada que tienen las artes marciales contemporáneas.

Este articulo histórico esta sesgado, (como la mayoría de la producción literaria en este campo), pues es la historia del Karate Do desde el punto de vista de un estudiante que se formó bajo la influencia de la ITKF (International Traditional Karate Federation) la cual fue fundada por el sensei Hidetaka Nishiyama antiguo instructor de la JKA (Japan Karate Assosiation) que a su vez fue creada por las diferentes universidades de Japón liderada por el sensei Nayakama y que su vez fue uno de los estudiantes del sensei Funakoshi. Muchas gracias por el momento que te has tomado para leer estas lineas … Ossu

S.S. William Oswaldo Rodríguez Rodríguez

El objetivo de este artículo es generar una inquietud en la historia de nuestro arte marcial, ante todo porque el que no conoce su historia …. esta condenado a repetirla.